Putas de poligono

A eso hay que sumar la volatilidad de los pisos. En las casas de citas predominan las mujeres sudamericanas o españolas, mientras que en los clubes los agentes identifican una mayor variedad de nacionalidades, principalmente de Europa del Este. Diez, follar'. En la mayoría de los casos vienen engañadas de sus países de origen bajo falsas ofertas de empleo o promesas de amor de un novio que, en realidad, es miembro de la organización el método del llamado 'boy lover'.

Marconi, a carne y fuego

De la edad no se habla. Tampoco de si son víctimas de trata. Apenas deslizan unos cuantos detalles de cómo funcionan las redes: Esa infraestructura compleja se adivina tanto en la calle como en los pisos; y permite también un 'recambio' permanente de chicas. La técnico deja al margen nacionalidades y circunstancias personales para igualarlas a todas ante la misma adversidad: Y aporta un detalle: Acercarse a la realidad de estas mujeres para que la ayuda sea eficaz es el principal reto de las organizaciones.

La Casona del Parque cumple cien años. La Policía Local denuncia al dueño de una residencia canina en Campanillas.

EL ESPAÑOL

Tiene 4 plantas con 4 pisos cada una. Parece que tuvo tiempos mejores. Ahora huele a rancio y da la sensación de que se va a caer a trozos. Al pasar el portal hay unas escaleras que suben al primer rellano, donde te reciben 4 puertas de madera carcomida. Deduzco que peruano, porque lleva una camiseta del Sporting Cristal. Son las Pero parece que no. El , como cualquier otro supermercado, hace un horario muy parecido a un Eroski: El siguiente día me planto en la puerta del a las 9 de la mañana.

Hoy no me pilla el toro. Luego pienso que igual voy a parecer muy desesperado llegando el primero.

El polígono del sur de Madrid es el mayor prostíbulo a cielo abierto de España

Prefiero gastar media hora tomando café en la terraza de al lado y observar. En ese rato veo entrar hasta a cinco hombres al edificio.

Los hay madrugadores. En los foros de prostitutas que los hay y con una cantidad de información ingente sobre el sector avisan de que en la puerta del hay un tipo con un bate de béisbol que hace las veces de guardia de seguridad. Sería en otros tiempos o sería un mito; ahora no hay nadie que controle y entro. También advierten en esos foros de que en el es muy difícil pasar del primer piso. Hay burdeles en las cuatro plantas, pero llegar a la segunda es casi misión imposible.

Así sucede. Hay al menos seis. Me miran mal y el ambiente es hostil. Una chica rumana me tira de la camiseta.

El triángulo de la prostitución en Madrid: más de treinta burdeles en medio kilómetro cuadrado

No son ni las diez de la mañana, pero ya huele a alcohol. Salgo y subo las escaleras a toda prisa mientras la rumana de antes me dice algo en su idioma. Sólo hay un piso abierto. Pero ahora muchos han cerrado. Se disculpa porque sólo tiene una chica disponible y me pide que la vea sin compromiso. Así funciona este edificio: Sale una joven mulata adormilada, le digo que me lo pienso y que ahora le diré algo, la chica vuelve a su cuarto y yo me quedo un rato hablando con la madame.

Mispicaderos - Hacer el amor en Villaverde, Madrid, Spain || Poligono nuevo de Villaverde

El de Delicias, entre un bar y un bazar, abre las puertas de 9 de la mañana a 10 de la noche D. También me dice, con poca convicción, que las chicas no viven allí: También me dice que cada burdel es independiente de los otros.

Prostitución

Yo le pregunto que por qué y ella me dice que porque así es la vida. Que si me interesa la chica. Ya le estoy haciendo demasiadas preguntas. Salgo y subo al tercer piso. En el tercero también hay una sola puerta abierta. Tiene un cartel en chino, escrito a boli en una hoja de libreta. Pero en la puerta hay una señora colombiana que me atiende. Se conoce que es cliente habitual, porque lo reciben casi con honores de jefe de estado.

Yo aprovecho la confusión y me largo. Dentro distingo hasta tres voces femeninas con acento latinoamericano. Decido no entrar; ya sé lo que me voy a encontrar. El es otra cosa. Para empezar, en la puerta hay dos ecuatorianos que hacen de seguridad, de guías para los clientes y de recaderos para las prostitutas.

Yo decido subir por las escaleras para ver qué me encuentro, pero no hay ni rastro de prostitutas agresivas. Cada piso tiene una sola puerta y hay que tocar.

Pasas, se presentan y decides. Tiene 5 pisos y guardias de seguridad clandestinos en la puerta Moeh Atitar. Le digo que yo no venía a tener sexo sino a hablar. Me dice que bueno, que algunos lo hacen. Yo le aclaro que no es sobre mis penas, sino sobre su trabajo.